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Mostrando entradas con la etiqueta Alvaro Palacios. Mostrar todas las entradas
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martes, 15 de marzo de 2016

Àlvaro Palacios wins Winemakers’ Winemaker Award 2016

Àlvaro Palacios wins Winemakers’ Winemaker Award 2016

The Institute of Masters of Wine and the drinks business has announced Àlvaro Palacios as the recipient of the 2016 Winemakers’ Winemaker Award.

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Àlvaro Palacios (centre) with Sarah Jane Evans MW, chairman of the institute of Masters of Wine, and Patrick Schmitt MW, editor-in-chief of the drinks business

 By Lauren Eads

The award is bestowed upon an individual that has made an outstanding contribution to the field of winemaking, and is chosen by a panel of winemaking peers that comprise all Masters of Wine who are winemakers, and the award’s past winners.

Previous winners of the award include Peter Sisseck of Dominio de Pingus (2011), Peter Gago of Penfolds (2012), Paul Draper of Ridge (2013), the late Anne-Claude Leflaive of Domaine Leflaive (2014) and Egon Müller from Egon Müller Scharzhof (2015).

Receiving the award at a ceremony held at ProWein last night, Palacios said: “Owing to the rigour and values the Institute of Master of Wine represents, it is the highest honour for me to receive this acknowledgement as a wine producer. I feel deeply grateful, and hence I want to express enthusiastically my devotion for the work of such an inspiring institution, which I hope to be up the level”.

Álvaro Palacios en su finca "La Montesa" en Alfaro. La Rioja
Álvaro Palacios

One of nine children born to the owners of Rioja’s Palacios Remondo, Palacios studied enology in Bordeaux, while working at Chateau Pétrus under Jean-Pierre Moueix, and could have returned to work the family business in Rioja. Instead, he chose to apply his winemaking knowledge to revive the the largely abandoned, ancient vineyards of Priorat. Located 60 miles from Barcelona, Priorat had been one of Spain’s important pre-Phylloxera wine regions.

He acquired his first vineyard, Finca Dofí, in 1990. In 1993 he identified what is now regarded to be the “crown jewel” of the property in Priorat – a Garnacha vineyard on well-drained schist that had been planted between 1900 and 1940. Palacios named it L’Ermita.

In 1998, Palacios spread his wings to Bierzo in Spain’s north east, founding Descendientes de J. Palacios – named after Palacios’s father – with his nephew. The small domaine now produces as many as seven different wines, depending on the year.

“Àlvaro Palacios has already deservedly won many awards for his own wines, as well as for his exceptional contribution to the modern history of wine in Spain”, said Sarah Jane Evans MW, chairman of the Institute of Masters of Wine. “This Award has the unique distinction of being voted for by winemakers. All of them as Masters of Wine are committed to excellence, and with this Award they recognise in Àlvaro Palacios’ work as a winemaker his own continued commitment to excellence.”

Origin information:  The Drinks Business

miércoles, 11 de mayo de 2011

La concepción de vinos biodinámicos enciende la polémica

La concepción de vinos biodinámicos enciende la polémica

Ricardo Pérez Palacios, de Descendientes de J.Palacios, y Paloma Escribano Sáez, de Bodegas Valsardo, ofrecen dos puntos de vista muy diferentes sobre agricultura y vinos biodinámicos que suscitan un interesante debate en FENAVIN 2011

Martes, 10 de mayo de 2011
La conferencia ‘Vinos biodinámicos: ¿Una realidad o una ficción?’ ha deparado los momentos más polémicos de la primera jornada de FENAVIN. A los ponentes, Ricardo Pérez Palacios1, fundador, junto a su tío, Álvaro Palacios2, de la bodega berciana Descendientes de J. Palacios, y Paloma Escribano Sáez3, fundadora de Bodegas Valsardo de Ribera del Duero, les separan, además de algunos kilómetros, años de experiencia y una concepción completamente distinta sobre la agricultura biodinámica.

El joven Pérez Palacios es un defensor a ultranza de los métodos y preparados biodinámicos que utiliza en su viñedo de El Bierzo y defiende que, actualmente “existe una gran confusión en la utilización de los términos ecológico, biodinámico, natural o genuino. Un vino sin sulfuroso, tan sólo por eso, no se le puede llamar natural”, explicó.

A él se debieron los momentos más espirituales de la conferencia, ya que para él, “una granja biodinámica tiene un sentido en un conjunto mucho más grande que la viña. El agricultor es el que pone en orden todas las fuerzas que se conjugan en ella. La parte agrónoma y el oficio, encargarían lo físico, mientras que la biodinámica sería la esencia vital, el alma”, afirmó.

Por su parte, Paloma Escribano Sáez, la primera mujer viticultora de la Ribera del Duero, insistió en que en su bodega “no se utilizan herbicidas, ni fertilizantes artificiales, ni compuestos químicos sintetizados. Las plantas son algo vivo, como las personas, y a nosotros si nos dan muchos antibióticos no generamos anticuerpos de manera natural”.

En cuanto a la actual normativa, la propietaria de Bodegas Valsardo defendió que “los controles sobre la tierra y las plantas nos parecen insuficientes, queremos que se realicen análisis sobre el vino, por eso no estamos adscritos a ninguna certificación, cuando así sea, lo haremos”.

En definitiva, Escribano apuesta por el equilibrio de la uva en el viñedo, y los trabajos en el campo aunque “la biotecnología me parece imprescindible y la innovación es necesaria, porque constituye un antídoto de la rutina”.

En cuanto a algunas leyes de la biodinámica, “nadie puede negar el influjo de la luna en diferentes trabajos, sin embargo, no soy seguidora de sus principios astrológicos, ni utilizo sus compuestos”.

Sin duda alguna, dos puntos de vista diferentes, aunque ambos defienden la fuerza y valor del terruño y el empleo de técnicas naturales en el campo y en el laboratorio. ¿Biodinámicos?, etimológicamente, vinos con fuerza y vida y, definitivamente, reales.

Origen de la Biodinámica

Los principios de la agricultura biodinámica tienen su origen en las conferencias del filósofo austriaco Rudolph Steiner4, en la segunda década del siglo XX, fundador de la antroposofía y de una concepción holística de la vida que engloba a otras disciplinas como la medicina, la alimentación y la espiritualidad, entre otras. El concepto central de estas conferencias es la granja, como organismo que se autoabastece. También, incluye actividades temporales como plantar en relación a los patrones de movimiento de la luna y los planetas, y aplicar ‘preparados’ al suelo -materiales naturales procesados de manera específica-.

En la actualidad, uno de los máximos exponentes del movimiento biodinámico internacional es Nicolas Joly5, viticultor francés en la región del Loira. Para él los vinos del mundo se dividen en dos tipos: el vino verdadero, que refleja la “peculiaridad del terruño en la copa”, y el vino industrial, en cuya producción se utilizan productos químicos

Origen información: La Cerca

jueves, 4 de febrero de 2010

Guardianes de la esencia


Texto de Alfred Rexach
Fotos de Carlos González Armesto
Un riojano y un danés elaboran dos de los vinos más preciados de España y del mundo. Álvaro Palacios, miembro de una familia con bodegas en Alfaro, se enamoró de unas viejas cepas en un terreno en pendiente del Priorat, donde creó L’Ermita. Peter Sisseck decidió instalarse en la Ribera del Duero para dar vida a un vino exquisito: el Pingus. Son buenos amigos que comparten catas en cualquier lugar del planeta, pasión por los toros y amor por los paisajes mágicos de los que nacen los grandes vinos.
Peter Sisseck nació en Copenhague en mayo de 1962. Álvaro Palacios, en Alfaro en marzo de 1964. Sisseck es el padre de Pingus, un tinto de la Ribera del Duero. Palacios, de L’Ermita, elaborado en el Priorat. Dos vinos que han revolucionado el panorama enológico español. Dos vinos procedentes de pequeñas viñas, casi perdidas y abandonadas, que ellos identificaron y recuperaron. Hoy Pingus y L’Ermita se exportan a decenas de países y forman parte del gotha de los grandes vinos mundiales. No hay aficionado en el mundo que se sienta satisfecho si no cuenta en su particular carnet de catas con las impresiones que sintió el día que probó por primera vez estos vinos excepcionales, de tiradas muy reducidas y precios ciertamente astronómicos que, sin embargo, son buscados y apetecidos como auténticas joyas.

“El vino es poesía”, dice Palacios. “El vino es magia”, corrobora Sisseck.

La dura competencia entre bodegas y marcas, una competencia que es mundial e implacable, no ha enturbiado la amistad entre estos dos bodegueros ni el sentimiento de compartir conceptos fundamentales en su manera de trabajar y de interpretar el vino. Ambos han aceptado compartir charla y reflexiones con el Magazine, para explicar cómo han llegado a convertirse en dos de los personajes más importantes del mundo del vino.

“Yo nací en un parto con comadrona en la bodega familiar Palacios Remondo, en Alfaro. Olí a vino desde que empecé a respirar”, explica Palacios.

“Yo pasaba los veranos en Begur, en la Costa Brava, donde veraneaban mis abuelos –recuerda Sisseck–. Un día fuimos a comer a Palafrugell y allí probé un Marqués de Murrieta de 1964. Había bebido ya algunos de los grandes vinos de Burdeos, pero aquel me impactó hasta conmocionarme. Creo que fue entonces cuando decidí, quizá sin darme cuenta siquiera, que quería vivir en España para hacer vinos capaces de transmitir esas sensaciones.”

La viña y el vino son básicos en España, no sólo por cultura, también por su peso económico y social, y alguien puede tener la impresión de que ustedes dos han cambiado el panorama del vino español con sólo un par de marcas, Pingus y L’Ermita. ¿Están creando un nuevo modelo económico para el sector?

Á. Palacios: No creo. No si pensamos en ideas como esas del nuevo modelo económico que exponen algunos políticos. Francamente, no entiendo de qué están hablando. Al contrario, creo que tanto Peter como yo somos guardianes de una cultura doblemente milenaria. Mi vida está basada en el mundo del vino ancestral. No estamos haciendo otra cosa que respetar la tradición.

P. Sisseck: Creo que era Goethe quien decía que primero había que aprender de la naturaleza para poder aprender de la vida, y lo que nosotros hacemos con nuestros vinos es aprender constantemente. Así que no hay nuevo modelo, o sí que lo hay, pero se basa precisamente en respetar la sabiduría y la manera de trabajar de los viticultores que se ha ido acumulando durante siglos.
Miembros de una misma generación, aunque formados en culturas bien distintas, Palacios y Sisseck llegaron al mundo del vino por caminos también distintos. Álvaro es miembro de una familia riojana con bodegas en Alfaro, Sisseck sintió la influencia de su tío, Peter Vinding-Diers, enólogo en Burdeos. La afición a los toros es compartida, pero el danés no deja de abrir los ojos como platos cuando escucha a su amigo Álvaro arrancarse por bulerías, para luego confesar que a él lo que de verdad le gustaría a Palacios sería ponerse frente a un toro. Prueba de ello es que guarda, en su bodega del Priorat, una muleta y un estoque.

Habituados ambos a pasar tantas horas al volante o a bordo de un avión como catando vinos, los dos muestran un respeto casi religioso por la naturaleza.

“A mí la Ribera del Duero me lo ha dado todo”, dice Peter Sisseck con respeto reverencial por las tierras donde cuida sus viñas y elabora sus vinos.

“En contacto con la naturaleza, en el Priorat, en la Rioja o en el Bierzo, he aprendido todo lo que sé. Para mí caminar por los pueblos del Priorat y hablar con los ancianos, que son quienes conservan la memoria profunda del vino, es un placer y una lección”, concluye Palacios.

"Somos guardianes de una cultura milenaria; mi vida está basada en el mundo del vino ancestral y no hacemos otra cosa que preservar la tradición"

Á. Palacios Las viñas con las que ustedes acostumbran a trabajar dan producciones muy bajas. Sus vinos no son precisamente baratos y además se elaboran en tiradas reducidas. Todo lo contrario de esa productividad que está tan en boga en el mundo económico.

Á. P.: ¡Qué va! Los sistemas modernos que se están imponiendo en España en el cultivo de la viña acaban resultando mucho más caros que los tradicionales. Se atiende sólo al aumento de la producción, a que las viñas proporcionen cada vez más cantidad de uva para tener más vino, pero, a la larga, el potencial beneficio se va en productos químicos, en levaduras artificiales, en insecticidas y en abonos. Los que salen ganando en esta historia son los grandes laboratorios, pero, desde luego, no se hacen mejores vinos.

P. S.: Una de las cosas que más me ofende es el riego de la viña. En España nunca ha habido necesidad de regar. La viña es una planta de secano, perfectamente adaptada a nuestros suelos y a nuestros climas, y todos los métodos modernos que vamos aplicando en este país proceden de climas más fríos. Las innovaciones y el empleo de productos químicos son útiles para los vinos corrientes, para los de calidades medias, pero si quieres sacar un gran vino, un vino que responda a la verdad de la tierra, del clima, a la naturaleza, no tienes otra salida que lo artesanal.

Con esta filosofía que ustedes exhiben, quizá se obtendrían algunos vinos excepcionales, pero el vino es también un alimento y una bebida que debe estar al alcance de millones de personas.

P. S.: Los vinos mágicos no son democráticos. No le demos vueltas. Son los que se producen sólo en parajes determinados. Cuando únicamente miramos el volumen, cuando estamos pendientes sólo de la cantidad, hay una invasión y un desplazamiento, un olvido, de lo especial, de lo excepcional. Desde luego, si en España tenemos que competir con los vinos del Nuevo Mundo, con los de Australia, de Chile, de Sudáfrica e incluso de Estados Unidos, no estamos en condiciones de hacerlo ni vamos a estarlo. Allí lo fundamental es el coste de producción, el bajo precio de la uva , de la elaboración y de la crianza. Que sea barato, para hacer vinos que luego se venderán en Londres por menos de tres euros la botella y aquí, en ese terreno, no podremos competir. Ahora, con la viticultura intensiva de grandes producciones, estamos fabricando monstruos que encima son demasiado caros.

Á. P.: La viña española está cambiando. Arrancamos cepas en vaso y vamos todos de cabeza hacia el emparrado. Desde luego, producimos mucho más, pero no olvidemos que en la Unión Europea hay excedentes vinícolas. Particularmente, todo lo que hago es en vaso. (Cuando la viña crece en el suelo.)

"Goethe decía que hay que aprender de la naturaleza para poder aprender de la vida, y lo que hacemos con nuestros vinos es aprender constantemente"

Peter Sissek “Caminar por los pueblos del Priorat y hablar con los ancianos, que conservan la memoria profunda del vino, es un placer” Á. Palacios La viña española es la más extensa del mundo, parecen ustedes olvidarlo. Tiene un gran peso económico y social y es necesario tratarla con sistemas modernos si se quiere conservar ese patrimonio y esa fuente de riqueza.

P. S.: Sí, pero siempre se habla de productividad y lo que no se dice es que España tiene la mayor concentración de viñedo antiguo en el mundo y son estas viñas venerables las que dan los mejores vinos aunque, claro, producen menos. ¡Pero si en La Horra se acaban de arrancar 50 hectáreas de viñedos viejos, cojones! Cuando ves estas cosas pierdes la esperanza en la raza humana.

Á. P.: En Alfaro también arrancan viñas viejas. Es terrible y no podemos hacer nada para evitarlo.
Es aquí cuando Peter Sisseck se dispara recordando que el príncipe de Conti se hizo con la propiedad de la pequeña viña de la que procede la Romanée-Conti, uno de los vinos más prestigiosos del mundo, a pesar de la oposición de madame Pompadour y que Thomas Jefferson, en su época de diplomático en París, puso gran empeño en que los grandes vinos franceses, Montrachet, Latour, Lafitte, fueran también conocidos en América.

Quizás es el camino, quizás esta reconversión de la viña es irremediable.

Á. P.: Lo único que vamos a conseguir por este camino es hacer vinos que no te componen.

P. S.: Es para echarse a llorar.

¿Vinos que no te componen? ¿Qué significa esto?

Á. P.: Que no sientan bien, que te descomponen el ánimo y hasta el cuerpo. Un vino de verdad te tiene que componer. Lo he aprendido en la Rioja, en el Priorat, en el Bierzo hablando con los viejos, con la gente mayor que ha vivido siempre de la viña, que han estado siempre sobre la tierra y mirando al cielo y conocen perfectamente qué te da el suelo, qué te da el clima y qué te da la viña.

P. S.: A mí el vino que más me gusta es el vino que toman en el pueblo, en Quintanilla, en Pesquera. No tengo otra cosa en la cabeza que conseguir vinos con esa claridad, con esa transparencia, con esa verdad profunda.

Pero los vinos que les han hecho famosos, que les han permitido a ustedes dos instalarse entre los mejores viticultores y bodegueros del mundo son muy caros. La mayoría de las personas que conozco no pueden pagarse el lujo de una botella de Pingus o de L’Ermita.

Á. P.: Por fuerza. No hay otro remedio. L’Ermita es una viña pequeñísima, situada en una ladera empinada, que sólo puede trabajarse a mano. La producción por cepa es bajísima y cada año te la juegas con la cosecha. Es un concepto que no creo que responda siquiera a los criterios del mercado. Ni me planteo el precio cuando estoy todo el año pendiente de la viña y luego de la elaboración y de la crianza en la bodega. Sólo quiero sacar lo máximo, hacer el mejor vino posible, expresar ese misterio acumulado en años de viticultura.

P. S.: Con Pingus ocurre igual. He tratado de elaborar otros vinos siguiendo el mismo proceso, con el mismo tipo de uva, pero el resultado es distinto. Es algo excepcional. Desde luego, no podría hacerlo si no se vendiera, pero la verdad es que cuando me llama un distribuidor de otro país y me dice que acaba de vender un par de cajas, me quedo alucinado. Es magnífico que esto ocurra, porque significa que el gran vino sigue teniendo sentido.

La magia del Pingus
El Pingus procede de distintas parcelas de tinta fina (tempranillo), denominadas San Cristóbal (1,2 hectáreas) y Parroso (2,5 y 1 hectáreas), situadas a unos 30 km de Roa, en la Ribera del Duero. Son viñas viejas, de más de 50 años, cultivadas sobre suelos arcillosos cubiertos de cantos rodados. El clima resulta extremo, con veranos secos y muy calurosos e inviernos largos y rigurosos, en los que no faltan ni las copiosas nevadas. Pingus es un vino de buena estructura, muy intenso y fino, graso, con gran amplitud de boca y notable potencial de guarda “Los vinos mágicos no son democráticos, no le demos vueltas; los grandes vinos sólo se producen en algunos parajes” Peter Sissek La personalidad incontestable del Pingus –quizás el vino de precio más elevado de todos cuantos se producen en España– queda marcada ya en la etiqueta. Pingus era el apodo familiar con el que conocían al pequeño Peter en su Dinamarca natal. La primera cosecha embotellada (1995) fue elaborada con el secreto que acompaña a las más alambicadas investigaciones. Conocida y apreciada por algunos críticos que tuvieron el privilegio de probarla antes de que salieran al mercado, fue vendida casi íntegramente a un comerciante norteamericano, pero no llegó a su destino. Una tormenta provocó el naufragio del barco que transportaba las cajas con las preciadas botellas. Hoy reposan en el fondo del mar sin que nadie haya podido catarlas.

Así que no se consideran unos aristócratas del vino.

Á. P.: De ninguna de las maneras. Yo lo que soy es un trabajador, dedicado a localizar viñas y a extraer lo mejor de ellas. Unas te ofrecen vinos que por fuerza tienen precios elevados, otras dan más rendimiento.

P. S.: Noooo. No estoy en este oficio para ganar dinero. Ya sé que diciendo algunas cosas de las que aquí decimos habrá quien se nos eche encima, pero la gente que piensa como nosotros no está involucrada en una moda pasajera. La cuestión básica es la honestidad en tu trabajo y pienso sinceramente que con vinos como los que hacemos Álvaro o yo estamos redescubriendo la esencia del vino español. Me consta que en otros países hay gente que cuando bebe nuestros vinos siente que está bebiendo España. Y, desde luego, no somos los únicos que siguen este camino. Cada vez hay más bodegueros interesados en la biodinámica, en el cuidado de la viña, la selección de las vendimias y en todo el cariño que hay que meter en la bodega para que el vino nazca y se desarrolle armónicamente expresando lo mejor de la tierra.

¿Se sienten capaces de hacer vinos populares y accesibles o lo suyo es sólo la excepcionalidad?

Á. P.: En el Priorat elaboro otros vinos, mucho más económicos, que naturalmente no tienen la exclusividad de L’Ermita. Ahora mismo acabo de sacar una novedad en la que creo mucho, Camins del Priorat, que nos acerca a los viñedos de esa denominación a un precio muy asequible. En Alfaro (Rioja), en la bodega familiar, elaboramos el Placet, un blanco de viura que está gustando y no resulta nada caro. Por no hablar de La Vendimia, del Villa de Corullón, del Pétalos, del Moncerbal, de Las Lamas o de La Faraona. Cada uno a su precio, algunos proceden de viñas pequeñísimas, otros son más accesibles.

P. S.: Yo trabajo en Calonge (Empordà), donde elaboramos el Clos d’Agon; en Sardón de Duero, el Quinta Sardonia y ahora el PSI. Sin olvidarme, claro del Flor de Pingus, que elaboro en mi bodega como segunda marca. No son vinos de supermercado, por supuesto, aunque todos cuentan con precios muy por debajo del Dominio de Pingus. Algo tiene que quedar muy claro: una cosa es el vino de grandes tiradas, producciones de cientos de miles de botellas, y otra el vino que se elabora en cantidades limitadas, el vino que quiere mostrar el carácter y las cualidades del terruño y expresarse con toda su personalidad.

Esto ocurre también en otros países productores, como Francia.

P. S.: Sí, pero los franceses han sabido conservar sus grandes vinos, porque siempre han conocido su valor.

Á. P.: Francia sigue en cabeza, cuando hablamos de grandes vinos, porque su situación geográfica es más favorable que la nuestra. Los franceses han tenido y tienen la vecindad de países ricos, a los que llegaban a través de sus ríos navegables. Tanto su realeza como su aristocracia y su burguesía siempre han mantenido un gran interés por esos grandes vinos. Nosotros, en cambio, no hemos sabido explotar de manera suficiente la gran tradición que nos dejaron primero los romanos, después las órdenes monacales y, finalmente, los viñedos familiares, que han pasado de generación en generación.

Origen información: Magazine Digital

lunes, 6 de octubre de 2008

BIERZO

BIERZO

Rural and remote, lush and beautiful and pretty well unknown, Bierzo is the kind of region wine lovers dream of discovering. Northwest Spain near Portugal, this verdant DO in northwestern Spain, sometimes called 'the gateway to Galicia,' was virtually unheard of a decade ago. Yet today this former Roman mining area has a promising future as one of Spain's new wine hotspots. It's a region where mineral-rich slate soils, a continental climate, and intrepid winemakers have come together to create some truly memorable red wines.Take for example the winechild of two Spaniards, the scion of a Priorat family and a cousin who just happend to be holding a cool few hectares in Bierzo. The scion jumped at the opportunity when his cousin Ricardo was starting a new winery in Bierzo. Their result: Palacios Petalos del Bierzo ("Petalos" for short) is a well-crafted a wine dark purple but not overpowering, with a nose of dark fruit. Soft tannin, a lingering finish, goes with anything. 91 points WA and WE.The Mencía grape is the star in Bierzo, where it occupies nearly two-thirds of the vineyards. A variety cultivated almost solely in northwestern Spain (especially in the Galician DOs- appellations- Valdeorras, Monterrei, and Ribeira Sacra), Mencía has only recently come into its own as a respected grape variety. In good hands, it reveals fresh fruity notes, smooth tannins and an enviable reflection of the minerally terroir. Although known as a wine that shows very well in young, fruity wines, some Bierzo producers are proving that with the right balance of oak it can also age well. Other grape varieties planted in Bierzo include Garnacha Tintorera, Godello, Doña Blanca, Malvasía, Palomino and, in experimental quantities, Merlot, Cabernet Sauvignon and Tempranillo.The vineyards themselves are among the most beautiful in Spain. Many are planted in picturesque terraces along the steep slopes of the Sil river valley, some with such marked inclination that mules are used for the harvest. The soils range from alluvial near the riverbed, to rocky and slate-filled on the higher slopes. The vineyards, which are planted at elevations of up to 1000 meters, enjoy moderate rainfall and, thanks to the mountains that protect them from the whims of the Atlantic, a relatively mild climate.The heart and soul of Bierzo is Cacabelos, a buzzing market town and important stop along Spain's legendary pilgrim's route, the Camino de Santiago (St. James Way, the Pilgrimage that takes place every year and culminates in Santiago de Compostela). Although the wine business is centered here, this pretty riverside town is hardly Bierzo's only attraction. Large towns like Ponferrada and Vilafranca del Bierzo tempt with Templar castles, medieval monasteries and once-extravagant palaces; while the smaller wine hamlets of San Roman Bembibre, Arganza and Corullon seem hardly touched by time.Wines to TryDescendientes de José Palacios Bierzo "Petalos" (Sherry, Chelsea)Dominio TaresPrada a TopeBodegas Estefania, Castro Ventoso, Bodega del Abad, Paixar (a winery run by the sons of Mariano García, one of Spain's top winemakers)Castro Ventosa, El Castro de Valtuille Pago de Valdoneje (a Sherry-Lahman best buy)
Origin information: Wineline

martes, 1 de julio de 2008

Spagna: Álvaro Palacios, miglior giovane Produttore dell'anno

Spagna: Álvaro Palacios, miglior giovane Produttore dell'anno

Spanish oenologist Álvaro Palacios was awarded the Winemaker 2008 trophy in the best young winemaker category, by the Grand Jury Europeén (GJE), in Stuttgart.

The jury, composed of fifty European wine experts including sommeliers, oenologists and several of the most influential wine critics such as François Mauss, Michel Bettane and Víctor de la Serna, gave top marks to the work carried out by Palacios with indigenous grape varieties in the regions of Priorato, Bierzo and Rioja, and to his singular and full-character wines.

As a consequence, Álvaro Palacios was recognised for his work at the Gratallops bodegas, in Priorato, where he moved at the end of the 80s; in L’Ermita, in Bierzo, where, years later, he disembarked with his nephew Ricardo; and also for the marked personality he has bestowed on the wines made at the family bodega, Palacios Remondo in Rioja.

The Grand Jury Europeén du Vin (Grand European Wine Jury) trophies were awarded within the framework of the ArtVinum awards ceremony, held in the capital of the important German wine region of Badem- Wuerttemberg. Some of this edition’s prize-winners in other categories were the renowned US critic Robert Parker; Christine Vernay as 'young wine expert of the year' and Josef Hubert Graf von Neipperg, for his lifetime achievement.

Origin information: Wine Community

miércoles, 26 de marzo de 2008

Los gurús mundiales del vino someten a examen al Priorat

Los gurús mundiales del vino someten a examen al Priorat

SARA SANS - GRATALLOPS - 13/04/2007
Un grupo de 19 miembros del Institute of Masters of Wine visitó ayer la Cooperativa de Capçanes y la bodega de Álvaro Palacios
Algunos son sumilleres o enólogos. Otros escriben sobre vinos. Los hay que asesoran bodegas y también quien se dedica a comprar. Son 257 absolutos líderes de opinión. Pueden entronizar un vino y también enterrarlo. En sus tarjetas, tras su nombre figura MW. Son los Masters of Wine, la elite mundial en cultura vinícola. Ayer, 19 de ellos visitaron la Cooperativa de Capçanes de la DO Montsant y Álvaro Palacios les recibió en su bodega, una de las más genuinas de la DOQ Priorat. Las preguntas son afiladas. Los Masters of Wine pueden poner contra las cuerdas a cualquiera. Hasta el último detalle del proceso de elaboración del vino les interesa. "Nunca he visto un examen más difícil que el que hay que superar para ser miembro del Institute of Masters of Wine", confiesa el propio Palacios. "Aprobar el examen suele costarles una media de cuatro años de estudio intenso - explica Siobhan Turner, la directora ejecutiva del IMW- y muchos se quedan por el camino". El Instituto se creó en 1955 en Gran Bretaña pero hasta mediados de la década de los ochenta no se admitieron miembros de fuera del país. Actualmente, 78 de los 257 Masters of Wine - entre ellos la influyente crítica Janis Robinson o la directora de Sotheby´s- viven y trabajan fuera de Gran Bretaña, en 21 países de todo el mundo. Aunque todavía no hay ningún miembro español, "pero algún día eso tiene que cambiar", espera Lynne Sherriff MW. Ayer diez MW británicos, cuatro estadounidenses, dos franceses, una belga, una canadiense y una MW de Sudáfrica iniciaron en el Priorat un viaje de dos semanas que les llevará por varias DO españolas. "Los MW tienen muchísimo interés por el vino español y ellos han definido las zonas y las bodegas que más les interesaba visitar", explica la directora de vinos de la oficina de Londres del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), que organiza el viaje de los gurús vinícolas. Álvaro Palacios recibió a sus exclusivos visitantes en su bodega, con privilegiadas vistas sobre Gratallops y las montañas del Priorat. A algunos como Fiona Morrison ya les conocía. Tras una explicación sobre la DOQ Priorat y una visita a la bodega, Palacios dirigió la cata. "Para empezar un Terrasses del 2004, que es como una introducción del Priorat con uvas procedentes de cinco pueblos", explicó. Luego dos añadas (2004 y 2005) de Finca Dofí, "un vino de corte más contemporáneo" y el colofón: L´Ermita 2003, 2004, 2005 y 2006. Un verdadero privilegio que los Masters of Wine agradecieron. "Realmente los vinos españoles todavía no están suficientemente reconocidos en el mundo", coincidían. El viaje maratoniano, que comenzó anteayer con una cena con los Torres, también les llevará a la DO Rioja, Ribera de Duero, Toro, Valdepeñas para acabar en tierras valencianas y participar en varios actos incluidos en la Copa América.

Álvaro Palacios: nuevo vino

Volver a los orígenes y recuperar el vino de pueblo. Éste es el objetivo más inmediato de Álvaro Palacios. "¿Por qué tenemos que inventar más nombres?" se pregunta este enólogo de éxito, no sólo por las notas que sus vinos alcanzan a lo largo y ancho del mundo, sino por su tenacidad e inquietudes. A Les Terrasses, Finca Dofí y L´Ermita - los tres vinos de Palacios en la DO Priorat- pronto se sumará otro caldo: Gratallops. "De los grandes vinos, como de los grandes productos místicos, hay que saberlo todo: también de donde proceden", opina Palacios. A partir de la cosecha 2007, su bodega elaborará un nuevo producto. "En la etiqueta pondrá: Gratallops, viñas viejas. Garnacha y cariñena y si procede de viñedos propios o no", avanza el enólogo, convencido de que el Priorat ha sido un fenómeno, pero que lo más difícil viene ahora: "No se trata de hacer vinos buenos, hay que hacer grandes vinos, que envejezcan largo y bien", dice Palacios. La próxima semana recibe un nuevo premio en Alemania: el Artvinum al mejor productor joven del año.

miércoles, 2 de enero de 2008

El Puntido, mejor vino del mundo para la revista americana Wine Enthusiast

El Puntido, mejor vino del mundo para la revista americana Wine Enthusiast


La revista norteamericana Wine Enthusiast, que recientemente eligió a Rioja como región vitícola del año, ha seleccionado el vino El Puntido 2004, de Viñedos de Páganos (bodega de la familia Eguren en Laguardia) el mejor vino del año.
Wine Enthusiast Magazine hace una selección de los que considera los cien mejores vinos del año, entre más de 10.000 catados, y coloca a El Puntido a la cabeza. «Los vinos españoles están especialmente bien puntuados este año, colocando nueve vinos en la lista de los 100 mejores de Wine Enthusiast», señala la publicación en una nota de prensa. «La clasificación de El Puntido, con 96 puntos -continúa la nota-, y el hecho de que este vino liderase la lista de los mejores ha contribuido a que Rioja haya sido elegida región del año en la revista anual Wine Stars Awards».Otros españoles : Gloria de Ostatu 2003, de Bodegas Ostatu, es el segundo Rioja de la lista, en el puesto 76, con una valoración de 95 puntos. Bierzo, con otros dos vinos (Villa de Corullón 2004 y Bembibre 2004); Rueda con el José Pariente Verdejo 2006; Jerez, con el 'NV' Amontillado; Ribera del Duero, con Fuentespina, reserva 2001; Jumllla, con Altos de Luzón 2004; y Priorato, con el Vall Llach 2004, completan los vinos españoles en el top 100. La lista incluye vinos de doce países que se pueden encontrar hoy en día en el mercado.
Origen información: larioja.com