Puntos de venta por ciudades, provincia, autonomía, países,...

Una gran arma de marketing que genera clientes de confianza y marca de empresa

Distribuidor / Tienda, demande a su proveedor de alimentos o vinos que le apoye mediante mapas de puntos de venta . Su uso

Distributor / Shop, ask your food or wine supplier to support you through point-of-sale maps . Using it

Distribuïdor / Botiga, demani al seu proveïdor d'aliments o vins que li doni suport mitjançant mapes de punts de venda . Fer-ne us

We export wines and food from Spain. Demand it to winesinform@gmail.com

Puede pedir vinos y alimentos de España a winesinform@gmail.com

On the work of buyer . Sobre el trabajo de comprador .

See some products and prices at Perennial tender - Oportunidad permanente

Vea algunos productos y precios en Perennial tender - Oportunidad permanente

Mostrando entradas con la etiqueta D.O. Utiel-Requena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta D.O. Utiel-Requena. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de marzo de 2010

125 años en torno a la bobal

125 años en torno a la bobal

Bodegas Vicente Gandia celebra su aniversario con acciones solidarias en África y una decidida apuesta por la marca
MIGUEL OLIVARES - Valencia - 04/03/2010

"Nos ha costado 125 años domesticar la bobal", exageró Javier Gandia, representante de la cuarta generación de la empresa familiar que fundó Vicente Gandia Pla en 1885, cuando anunció ayer el inminente lanzamiento de un nuevo vino elaborado al 100% a partir de la variedad autóctona de Utiel-Requena. La empresa ha girado 125 años en torno a la bobal, pero el esfuerzo por domesticarla arranca de la tercera generación, tal como explicó José María Gandia, padre de Javier y actual presidente de la firma.

"Ceremonia es el primer vino valenciano de prestigio"

"Estás loco, me decía mi padre, vender vino en botella"
José María Gandia recordó que el abuelo era peón agrícola en la Vall d'Albaida. Se trasladó a Valencia y se empleó como mozo de una bodega. Su talento comercial, que todavía inspira a su saga, le convirtió en intermediario de la empresa hasta que aprovechó sus contactos para fundar su propia bodega hace 125 años en el barrio marítimo. "Entonces había que trasladar las barricas de 600 litros a caballo", apuntó su nieto.

La segunda generación pasó los peores tiempos. "La crisis de los treinta, la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial, la posguerra en España y en Europa... Hubo un año, 1957, en que Francia se quedó sin cosecha y vivimos un pequeño boom", relató José María Gandia, quien se incorporó a la empresa "a mediados de los sesenta".

"En ese momento estábamos en quiebra". José María vendió los graneles de Bodegas Gandia por todo el mundo. África era un mercado virgen y allí se fueron. Distribuían su producto en Senegal, Burkina Faso, Togo...

José María Gandia empezó a embotellar vino en los años setenta. "Estás loco, me decía mi padre, vender vino en botella". Hoy se puede comprar Castillo de Liria en Japón, Noruega, Suráfrica o Estados Unidos. Y los nuevos recursos permitieron la compra de Hoya de Cadenas, la primera gran finca de la familia, montada con la mejor tecnología y capaz de albergar 15.000 barricas. "Entonces pudimos hacer crianzas y reservas". Entonces empezaron a domesticar la bobal, que constituye el 85% del vino Hoya de Cadenas o el 60% de Ceremonia, "el primer vino valenciano de prestigio", sentenció José María.

Su hijo Javier explicó cómo la bodega participa en el proyecto de Seed Foundation para mejorar cultivos en Burkina Faso o plantar arroz valenciano en Senegal -"tenemos una deuda con África"-. Subrayó la apuesta de familia por fomentar el enoturismo, "una forma de difundir la cultura de la comarca de Utiel-Requena". E invitó a conocer las barricas customizadas por 16 artistas valencianos en Hoya de Cadenas. Todo un esfuerzo de marca asentado sobre un principio: "Buenos vinos de alta calidad pero a precios razonables".

Origen información: El País

lunes, 15 de junio de 2009

La Bobal no es una uva boba

La Bobal no es una uva boba

Siete jóvenes enólogos de Utiel-Requena cuentan sus experiencias para crear nuevos vinos de gama alta y confían en la diferenciación que aporta la variedad autóctona de la comarca
14.06.09 - VICENTE LLADRÓ

ENÓLOGOS. Diego Fernández (Lo Necesario), Toni Sarrión ( Mustiguillo), Fernando Martínez (Ladrón de Lunas), Félix Martínez (Vera de Estenas), Pedro Cárcel (Vereda Real), Víctor García (Viña Lidón) y Gonzalo Medina (Aranleón). / DAMIÁN TORRES
Un 'milagro' bien trabajado
Pujanza: Las cosas tenían que cambiar a mejor en Utiel-Requena y así está sucediendo, pero todavía hay mucha gente que ve increíble que en la zona haya grandes vinos
El vino de gran calidad empieza a obtenerse en la viña y en la forma de cultivarse
El futuro puede ser el de una sucesión de pequeñas bodegas de autor en cada pueblo
Algunos de los más prestigiosos gurús vitivinícolas consideran que la comarca valenciana de Utiel-Requena se encuentra en un reducido y privilegiado grupo de zonas productoras de España que aún son poco conocidas y que, sin embargo, cuentan con un gran potencial de desarrollo en el mercado de los vinos de calidad. Es, además, de las denominaciones de origen con mayor superficie continuada de viñedos, lo que le confiere unas cualidades paisajísticas especiales, y dispone de una variedad predominante y autóctona por antonomasia: la Bobal, que aporta ese punto de diferenciación que hoy tanto se busca para apreciar lo peculiar, las singularidades que marcan lo distinto, siempre que prevalezca la calidad.
Pero ¿es la uva Bobal capaz de dar vinos de calidad? Hasta hace poco fue variedad en la que se centraron sólo graneles con altas producciones y precios bajos, pero las cosas están cambiando deprisa. Por una parte, ese tipo de producción tiene poco futuro en un mercado saturado, excedentario. Por otra, nuevas generaciones de enólogos vienen aplicando más conocimiento técnico para obtener lo que antes casi era impensable.
Siete enólogos jóvenes de Utiel- Requena han contado sus experiencias y logros a LAS PROVINCIAS y han concluido que la Bobal es singular y difícil, porque, encima, no siempre se comporta igual, ni es lo mismo la uva de un viñedo joven que de unas cepas viejas, y hay varios clones, pero, sin duda, «no es una uva boba», como podría deducirse por el posible origen indebido del nombre.
Esta 'selección' de enólogos que reunimos son: Félix Martínez y Víctor García (Vera de Estenas, Martínez Bermell, Viña Lidón, Casa Don Ángel), Antonio Sarrión (Bodegas Mustiguillo, Mestizaje, Quincha Corral, Terrerazo), Fernando Martínez (Ladrón de Lunas), Diego Fernández (Lo Necesario), Pedro Cárcel (Vereda Real, Bobalia, Selectto, Ettnos) y Gonzalo Medina (Aranleón, El Árbol Blanco, cava Deshora).
Pedro Cárcel lo tiene muy claro: «Cuando coges la uva y la seleccionas, ya sabes lo que quieres y lo que puedes conseguir». Su primer Bobal fue un Gran Reserva con 28 meses de crianza «y ha evolucionado muy bien». Muchas veces, la clave no está sólo en la materia prima, que tiene que ser la mejor, sino «también en la madera de las barricas, porque según qué madera, envejece el vino de una manera u otra». Lo importante es «trabajar mucho en todos los factores para ajustarlos en la obtención de un buen vino».
Conseguir un equilibrio
Félix Martínez, uno de los primeros que empezó a apostar en serio con la Bobal, «lo difícil es conseguir un equilibrio; hacer un vino fuerte puede ser relativamente fácil; para sacar un rosado joven, la Bobal es extraordinaria; pero cuando entramos con la madera, ahí cabe caer fácilmente en desviaciones: igual te sale una cosa bien que acabas en un desatino».
El problema es «acertar con la bondad de la uva y con la madera apropiada». Un defecto que, según apuntan todos, ha predominado en la zona, es que «no siempre se utiliza la madera de roble apropiado y el parque de barricas está bastante obsoleto, lo que favorece alteraciones no deseadas en el proceso de elaboración». Pero el buen vino empieza por asegurarse en la viña. En viñas viejas, mejor, y más en Bobal, con una media de kilo y medio de uva por cepa».
Gonzalo Medina apunta que no todo el viñedo de Utiel-Requena es apto para hacer grandes vinos, que son 40.000 hectáreas de superficie. Ni siquiera todos los de Bobal, el 80% de la comarca. Para la distinción que ellos buscan y producen sirve el secano puro y duro, las viñas en tierras pobres, en laderas, no en fondos de valles».
Félix puntualiza que «las viñas viejas se regulan mejor», aunque depende de cómo se cultiven. Si se cuenta con uva apropiada ya hay mucho adelantado, pero «lo complejo es sacar matrícula de honor; ahí interviene el plus de conocimiento y creatividad de cada uno».
Toni Sarrió cuenta que en la finca El Terrerazo tiene Bobal muy vieja y el le está sacando provecho como tal desde que se implicó en la explotación familiar, a finales de los años noventa. Hasta entonces tenían otros proyectos. Su padre construyó una bodega para dos millones y medio de litro. El cambió radicalmente el concepto: diferenciar bien lo que vale de verdad y sacarle provecho en gama alta; el resto se comercializa por otras líneas.
De cualquier manera acepta que «estas cosas van por modas», que ahora se aprecia más lo autóctono y que después se puede volver a querer más las variedades que se consideraban 'mejorantes', como Merlot, Cabernet... De todas formas hay que estar preparados para cambios con su apuesta por la calidad total.
Fernando Martínez considera que el futuro ya está presente en la comarca. Ellos lo demuestran. El vino de alta gama empieza a obtenerse en la viña. El cultivo es esencial. El terreno, la cepa, la poda, los tratamientos, la vendimia en el momento justo, el mimo con la uva, la elaboración esmerada... Mucho trabajo, nada de cruzarse de piernas y esperar a la suerte. Las cosas no salen bien porque sí, y menos si se repite.
Todos asienten. Es curioso que estos profesionales comprometidos estén de acuerdo en casi todo. Llevan líneas paralelas. Por algo será.
Diego Fernández cree que el futuro está en muchas bodegas pequeñas de autor, «que el cliente pueda elegir», que entre todos se haga mercado, que un fin de semana, por ejemplo, llegue un turista a un pueblo de la comarca y, además de tener para elegir dónde comer y dormir bien, y en qué entretener sus horas de asueto, pueda comprar vinos en un sitio o en otro, o mejor en varios. Y así se va corriendo la voz y «toma cuerpo la idea de que esta es una tierra de buenos vinos, porque lo es, y si hacemos eso, lo demostramos del todo».
La bodega familiar de Diego está en Casas del Rey, cerca de Venta del Moro, donde también elabora cerveza de alta calidad, y el vislumbra «que en cada pueblo y aldea, por pequeña que sea, haya cuatro o cinco puertas abiertas, vendiendo vino con una relación excepcional de calidad y precio».
Víctor García entiende que «por un lado hemos tenido suerte, porque estamos acertando, pero por el otro nos toca demostrar lo que somos; aquí tenemos que convencer más, porque partimos de la existencia de una idea equivocada de que en Utiel-Requena no puede haber buenos vinos, menos con Bobal, y lo que les parece más increíble a muchos es que tengamos grandes vinos sólo de Bobal, hasta que los prueban, claro».
Pedro y Fernando apuntan que «esto tenía que evolucionar y ha evolucionado; un compendio de cosas han obrado el milagro, y ahora la cuestión es crecer, extender la mancha y asentarse de verdad».

Origen información: Las Provincias

lunes, 20 de abril de 2009

Vino, enoturismo y aceite de oliva


Vino, enoturismo y aceite de oliva

'sIERRA DE uTIEL' FUE PREMIADO COMO EL MEJOR ACEITE VALENCIANO, Y SU ELABORADOR, aDOLFO DE LAS hERAS, PERSIGUE AHORA EL MÁXIMO NIVEL CON SUS VINOS 'nODUS' Y EL HOTEL RURAL eNTREVIÑAS
19.04.09 - VICENTE LLADRÓ VALENCIA

Aceites de las Heras' consiguió hace unos años, con su 'Sierra de Utiel', el premio al mejor aceite de oliva virgen de la Comunitat Valenciana, y desde entonces mantiene un mayor compromiso, si cabe, que el que ha desplegado siempre esta empresa familiar por la máxima calidad. Adolfo de las Heras, director general de la firma, que ahora integra el grupo Maherval, representa la cuarta generación al frente de esta casa, que empezó con los aceites y después ha extendido su actividad al vino, donde destaca sobre todo su marca 'Nodus', y al turismo rural.Hace dieciocho años, esta familia utielana decidió cumplir lo que había sido el sueño de Adolfo de las Heras padre desde hacía tiempo y adquirió una finca de viñedos, situada a caballo de los términos municipales de Caudete de las Fuentes y Venta del Moro, dentro de la demarcación de la Denominación de Origen Utiel-Requena.La finca se llama 'El Renegado' está emplazada en un bello paraje, rodeada de pinadas y otras tierras de labor. Ocupa una extensión de 500 hectáreas de y contaba con una gran casona que ha sido convenientemente restaurada y alberga hoy un encantador hotel con 16 habitaciones que se llama 'Entreviñas'.Vinos de pagos Esta casona, que todavía luce en el dintel de entrada el viejo cartel que reza: 'Renegado, colonia agrícola', cumple a la perfección lo que se entiende hoy como la construcción central de un 'pago', es decir, un viñedo donde todo está centrado en el mismo: la tierra de cultivo, la bodega de elaboración y la casa donde pueden habitar quienes cultivan y elaboran. El resultado es el concepto moderno de los 'vinos de pagos' y de autor, que hoy se identifican con la mejor calidad y el mayor compromiso con el terruño y todo lo que rodea una serie de acciones de respeto por los valores culturales y el medio ambiente.El hotel figura en las guías turísticas y rutas del vino como un modelo muy aconsejable para el descanso, el disfrute de la naturaleza y el conocimiento de la cultura vitivinícola. Sintetiza a la perfección las virtudes del enoturismo, que tan de moda está y tanto se prodiga en Utiel-Requena. Ubicado cerca de la autovía de Madrid-Valencia, en el lugar reina la quietud, se tienen a al lado los vastos viñedos y las pinadas por las que pasear y es punto de partida para cualquier excursión cultural o gastronómica por la zona.Junto al hotel se encuentra la bodega de elaboración, con capacidad para procesar 1.200.000 kilos de uva, y las salas de envejecimiento en barricas de roble.La mitad del viñedo es de la variedad Bobal, autóctona de la comarca. El resto se reparte entre la blanca Chardonnay y las tintas Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot.Al principio, De las Heras sólo hacía graneles, pero tenía claro que el proyecto debía desembocar necesariamente en la selección de calidad, la crianza y el embotellado. La experiencia de la empresa durante casi un siglo con los aceites de alta gama tenía que seguirse con los vinos; no podía ser de otra forma. Y así lo están siguiendo. 'Nodus' es el resultado. Y los premios que está conquistando acreditan que es un buen resultado. Uno de sus últimos éxitos lo ha conseguido en la Mostra de Vins, celebrada en Valencia a primeros de este mes de abril. En la prestigiosa cata profesional de Els Bodeguers, 'Nodus' consiguió el primer premio en la modalidad de blancos criados en barrica y 'Nodus 2003' también quedó primero entre los tintos de reserva.Una particularidad de estos vinos es que sólo se distribuyen en el canal de hostelería, no están en tiendas de alimentación. Adolfo de las Heras explica que, de momento, esta es la estrategia comercial de la casa porque no quieren entrar en guerras de precios impuestos a la baja por las grandes cadenas. Quizás cuando aumente la producción (no toda la embotellan aún como 'Nodus', sólo la máxima selección) convenga ampliar el abanico. De momento produce unas 450.000 botellas anuales, de las que destina 300.000 al mercado nacional y exporta 150.000, principalmente a Suecia, Bélgica y Alemania.En cuanto al nombre, Adolfo explica que se eligió el de 'Nodus' "porque es el nexo de unión entre variedades seleccionadas; es el nudo que las aúna".Coupage de aceites En aceites, Maherval no sigue la misma pauta que en vinos en cuanto a producción, pero sí en calidad. No cuenta con producción en campos propios. La tradición de la firma es la de buscar y adquirir los mejores aceites vírgenes de las variedades y las zonas seleccionadas. En la mayoría de los casos se trata de relaciones comerciales trabadas desde hace muchas décadas, por lo que los agricultores y cooperativas ya cultivan y elaboran según lo que quiere Adolfo de las Heras, y este dispone así de un suministro garantizado según los cánones que exige.Lo que hacen es un auténtico 'coupage' de los mejores aceites vírgenes, mezclando los de variedades como arbequina, manzanilla, picual, serrana... De esta manera se consigue tener todo el año la misma calidad de producto, con un sabor, aromas y color uniformes.

Orígen información: Las Provincias

martes, 31 de marzo de 2009

Requena pedirá a la Unesco que proteja sus milenarias bodegas del casco viejo


Requena pedirá a la Unesco que proteja sus milenarias bodegas del casco viejo

El vino empezó a producirse en el yacimiento de Las Pilillas hace 2.500 años
31.03.09 - J. ABIETAR ZAHONERO

Algunas de las vasijas que se encuentran en las bodegas milenarias de Requena.
El turista desciende bajo una luz lúgubre que da paso a una sala con vasijas enormes y unos grandes depósitos. El frío del exterior se ve reflejado también en el interior del habitáculo, que huele a historia y se ve rodeado por ella. Las palabras del guía así se lo atestiguan al visitante que llega hasta Requena: se halla en el interior de unas bodegas con 2.500 años de vida a sus espaldas que guardan los secretos de la elaboración del vino durante el siglo V antes de Cristo.Poco a poco avanzan los metros en un recorrido que parece no tener fin. Cada paso retrotrae al visitante en el tiempo y le transporta al pisado de las uvas y al vino cayendo en los depósitos. Las explicaciones del guía suenan ya casi de fondo; el turista está viviendo cómo se elaboraba el mosto hace 2.500 años. Más de un kilómetro de cuevas, ahora unidas entre sí, que dejan a quien las pisa completamente sin palabras.Pero no sólo eso, todo el barrio medieval está salpicado de bodegas, algunas de ellas de particulares que incluso se han preocupado por limpiarlas y dejarlas en perfecto estado para que puedan visitarse.Uno de estos particulares es Mauricio García, cuyo restaurante tiene una cueva a la que se realizan visitas. "Nos encargamos de quitar todos los escombros para dejar al descubierto las tinajas, el trullo (lugar donde se metía la uva y se pisaba) y los depósitos", señaló.La importancia de estas bodegas es tal que el Ayuntamiento solicitará a la Unesco que las proteja bajo la figura de patrimonio inmaterial universal. Esto es, la que conserva aquellos elementos que no son palpables. En este caso, todo este conjunto de vasijas y depósitos se incluirán junto al centro histórico dentro del Paisaje cultural de la vid y el vino, la propuesta que Requena elevará al citado organismo.En la iniciativa se incluye el yacimiento de Las Pilillas, donde se ha documentado la producción del vino en el siglo V antes de Cristo. Aquí se han encontrado primitivos lagares empleados para el prensado de la uva ya que están elaborados sobre grandes bloques de piedra caliza caídos de las montañas. En ellos se extraía el mosto de las uvas, que tras su fermentación se convertía en vino. En la zona también se ha hallado un camino que facilitaba el acceso a la zona y el traslado del caldo a otras áreas.Hasta ahora se habían encontrado simientes de vid en el yacimiento de los Villares de Caudete de las Fuentes y restos de la producción de ánforas en los hornos ibéricos de las Casillas del Cura en Venta del Moro. Pero los hallazgos en Las Pilillas son una prueba irrefutable de la elaboración del vino en Requena y se han convertido en un descubrimiento único a nivel nacional.La información que han aportado los lagares de Las Pilillas se ha completado con el hallazgo de piezas arqueológicas, principalmente ánforas, fechadas en el siglo V antes de Cristo. Un poco más recientes, tres siglos después, son las piezas y representaciones iconográficas del dios Baco, que denotan el consumo del vino por la élite romana.Todo se expondrá el próximo 6 de abril en Hanoi (Vietnam) a cargo de la directora del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (IVACOR), Carmen Pérez, y la arqueóloga de Requena, Asunción Martínez.Por su parte, la consellera de Cultura, Trini Miró, que ayer visitó las cuevas, aseguró que van a iniciar los contactos con otras autonomías como La Rioja, Castilla-La Mancha, Aragón o Cataluña, y países del arco mediterráneo como Grecia, Turquía o Italia en busca de apoyos para convencer a la Unesco.

Origen información: Las Provincias

martes, 9 de septiembre de 2008

Reinventando el pasado

Reinventando el pasado

JOAN C. MARTÍN 22/08/2008
Las bodegas Dominio de la Vega se han constituido en pocos años en una de las referencias del moderno vino español más cualitativo. Ha recogido altas puntuaciones, desde Robert Parker hasta la convención Enoforum y con la marca Arte Mayor se ha situado entre los mejores caldos del mundo. Esta hace referencia a una de las mayores expresiones culturales y artesanas de la historia valenciana, el arte mayor de la seda. La Plana Requena-Utiel fue despensa natural de los árboles de morera antes de que este cultivo fuese suplantado por el viñedo. El gremio de la seda tenía una estrechísima relación con Requena y Dominio de La Vega lo ha reconocido para sus vinos y cavas de mayor nivel.
Otro importantísimo activo de Dominio de la Vega es la casa-bodega solariega donde instalaron su industria. Es una antigua casa de labranza, una auténtica mansión de mayorazgo llamada Casa del Conde, perteneciente a la familia aristocrática del conde Ferrer de Plegamans, quien en el siglo XVII se refugió en la corte de los Austrias. Ésta le concedió feudos y señoríos, siendo la familia hegemónica en la comarca. En 1735 se construyó una de las casas, la Casa del Conde. Era una construcción típica de los senyorius de lloc valencianos, muy similar a las casas de labranza alemanas del Palatinado. Puro concepto Bauernstil que ha sido respetado en la magnífica restauración de la casa bodega. La mayor parte de los materiales utilizados eran los originales.
El actual uso es el más noble de todos los que ha tenido, una pequeña y prestigiosa bodega de vinateros vocacionales que aman al vino y a las gentes. Virtudes que se pueden apreciar cuando se visita la bodega y catan sus vinos y cavas, como el Dominio de la Vega tinto reserva, elaborado con Bobal, Cabernet Sauvignon y Tempranillo, de 14º y gusto clásico. Y con su Arte Mayor, Bobal 100% moderno y tradicional a la vez, poderoso, elegante, con gusto apasionado, que casa tan bien con el guisat de noces de La Plana Alta y que confirmaría lo que dicen ¡A Cabanes va qui té ganes! Y no hacen falta muchas para disfrutar del Arte Mayor de Requena con este guiso de La Plana.

domingo, 13 de julio de 2008

Música Enológica

Música Enológica

JOAN C. MARTÍN 13/08/2007

Hispano-Suizas es una bodega que en poco tiempo ha elaborado una fina calidad enológica. Hispano-suizo puede ser un oxímoron, una gente que invento los relojes con otra que tiende a olvidarlos, pero los españoles han mejorado en el comportamiento cívico y los suizos no son perfectos. En lo que hispano-suizo sí es un oxímoron es en el respeto a la pluralidad por parte del estado y la oligarquía dominante. Suiza tiene tres culturas y cuatro lenguas que viven en consensuado respeto y soportable consenso. Nadie se cabrea por que los trenes y los billetes -de francos suizos- vayan escritos en todas sus lenguas. El cónsul general de Suiza en Barcelona me contaba en una cena (regada con un Blanco Imesc de Valais y un tinto Casa Lo alto de Utiel Requena), cómo el cantón de Le Jura se "independizó" del cantón de Berna a merced del consenso y el equilibrio institucional de toda la confederación Helvética. Así funciona una nación de naciones, con una excelente Academia del Vino que ha sido maestra de vinateros valencianos. En los negocios tienen ese prudente y disciplinado espíritu empresarial calvinista, con su biblia para grandes empresarios, La ética protestante y el capitalismo de Max Weber. El rigor, sí existe en bodegas Hispano Suizas, sobre todo por la parte hispana, representada por Pablo Osorio y Marc Grin. El Impromtum es un Sauvignon Blanc muy definido, se nota (como en todos los de su especie) ese bouquet ahumado y exquisito sabor salino. Muy similar a los grandes Fume Blanc de California, que hasta este Impromtum no había vuelto a beber. Pablo me tuvo desconcertado durante mucho tiempo, siempre he apreciado su profesionalidad y enología. Finalmente, descubrí de dónde venía su rigor que le permitía crear grandes obras sin menoscabo del negocio. Es músico (piano), licenciado en esta bella arte, de ahí su estilo y sus marcas: Impromtum, y Basso (para el Pinot Noir). Perdió la música un genio y lo gano la enología. A no ser que uno oiga música al beber estos vinos. Como en el acto tercero de Marina del maestro Arrieta, ¡Si dios hubiese hecho de vino el mar, me volvería pez para nadar y nadar!

Orígen información: El País

viernes, 4 de julio de 2008

Dos siglos de placeres

Dos siglos de placeres

La bodega de Requena Pago de Tharsys celebra sus 200 años con un vino desprovisto de complejos
JOAN M. OLEAQUE - Valencia - 30/06/2008

Vicente García, propietario de los viñedos y bodega de Requena Pago de Tharsys, se desliza como el vino entre dos mundos. Uno férreo y tenaz, otro epicúreo. El primero le viene de lejos, de cuando trabajaba la tierra como agricultor. Tras quejarse a su padre de que había dado con una zona demasiado dura y de que no podía con ella, éste le contestó: "si va duro, le das más fuerte". Y así ha hecho con la vida, sin dejar de disfrutar hasta el último trago de ella. El hecho del disfrute -de gozar con eso- es lo que define su otro lado, el bohemio. Hay dentro suyo un algo que le hace llevar coleta y mostrarse joven con 66 años. El equilibro entre ambos tonos lo ha transmitido a las miles de botellas -12.000 de albariño, 40.000 de tinto, y unas 250.000 de cava- que produce cada año. Es también lo que le lleva a montar una fiesta cada vez que, para el vino blanco, lleva a cabo una vendimia nocturna en la que participan voluntarios.
La noticia en otros webs
"Hemos de volver a situarnos en el lugar vinícola que nos corresponde"
"Para que se entienda, la bodega es como una querida", opina, "no da dinero, pero sí placer". "Es verdad que si un día lo vendes todo, puedes ganar dinero, pero si lo que tienes te gusta, ¿para qué lo vas a vender?".
Se explica claro como los tonos diamantinos de cava que han situado en el mapa a Pago de Tharsys. En 2005, su Brut Nature fue considerado como el mejor de España en el concurso de catas Enoforum. El cava Carlota Suria -que lleva el segundo nombre y el apellido de su mujer Ana, de 42 años, con quien lleva casado 16- abrió los ojos a mucha gente sobre la capacidad de exploración de la bodega.
Con el Tharsys Único, hecho a partir de uva negra Bobal, conquistó paladares en la misma región de Champagne. "En esa zona hay 50.000 hectáreas y 10.000 bodegas", dice Vicente. "Aquí mismo en cambio, tenemos 44.000 hectáreas y sólo 160 bodegas". "Es absurdo, porque nuestras condiciones climáticas son superiores, nuestra uva madura mejor y poseemos la misma tecnología: hemos de volver a situar la Comunidad Valenciana en el lugar vinícola que le corresponde".
"Ahora hace 200 años que la vieja bodega fue construida", añade. "La restauré todo lo que pude, conservando su esencia histórica", recuerda. Reciben la visita de unos aficionados ingleses, que acceden al tour guiado para clientes. Las barricas de roble francés permiten la crianza de los vinos y los gruesos muros originales de la bodega se utilizan para el envejecimiento de los mismos. "Esta bodega fue muy moderna para la época", explica su dueño, quien tiempo atrás ya impulsó el cava en la zona a través de la marca Torre Oria. "Tenía construido un pasillo que favorecía la evacuación del CO2 resultante de la fermentación y que ha causado muchas muertes accidentales en bodegas", relata.
Los productos de Pago de Tharsys destilan diferencia, buscan el mito. Por ello, algunas de sus etiquetas de cerámica llevan dibujadas a cada una de las tres Gorgonas, idea de una hija de Vicente. Por ello también nace el uso del nombre Tharsys: "Relaciona Requena con la antigua época de los tartesios", explica Ana.
"La crisis no afecta a nuestro consumidor, que sigue bebiendo sin padecer". Especialmente la parte de ese sector que puede permitirse pagar su último producto, un vino de casi 400 euros del que habrá menos de 900 botellas. "Es el de la más alta gama, un vino exquisito que creemos que es bueno para Valencia porque demuestra que en esta tierra, en cuestión de vino, nadie nos tiene que dar lecciones", explica Vicente. Junto con un cava conmemorativo de 18 euros la botella, este caldo se ha convertido en la seña del 200 aniversario de una bodega en crecimiento que envía productos a diferentes países de Europa.
Orígen información: El País

miércoles, 3 de octubre de 2007

Spanish Discoveries

Spanish Discoveries

By Michael FranzWednesday, June 15, 2005; Page F05
The dollar's value has been taking a wicked pounding from the euro until very recently, making it seem impossible that anyplace in Europe could currently rival the world's greatest sources for high-value wine. Yet the Levant region in southeastern Spain is sending us a surprising slew of remarkable reds that are packed with flavor and value.
My recent tastings turned up 18 wines that I'll recommend to back up this claim. Only two of them top the $20 mark, and 10 will ring up for $12 or less, so we're dealing with wines in a popular price range. However, I'd wager that few readers are familiar with more than one or two of them, so we're also dealing with wines that offer the pleasure of discovery along with all that flavor and value.
The wine-growing portion of the Levant is a relatively large area served by the Mediterranean port cities of Alicante and Valencia. Most of southeastern Spain is wickedly hot during the growing season, but some of the prime portions of the Levant enjoy cooling from the nearby sea or from the effects of altitude. The growing regions of Jumilla, Bullas, Yecla and Utiel-Requena include vineyards reaching heights from 2,000 feet to nearly 3,000 feet above sea level and are consequently capable of producing wines marked not only by ripeness but also by real complexity and class.
Winemaking in the Levant extends back to Roman times, but consistent quality wasn't achieved until temperature-controlled fermentation technology was widely adopted during the past two decades. Technical progress made the wines reliable, but they became salable here only in the past few years, as American consumers began displaying openness to Spanish reds other than famed Riojas. This has encouraged importers to begin working with Levantine wines, and though Utiel-Requena isn't likely to become a household word anytime soon, you'll probably be able to track down several of the top wines with a couple of calls to retailers.
Recommended wines are listed in order of preference, with regions of origin, approximate prices, importers and Washington distributors indicated in parentheses:
Coronilla (Utiel-Requena) Reserva 2000 ($24, Tasman Imports/Wine Partners): The Bobal grape is even more obscure than the Utiel-Requena region, but this wine suggests that both should be taken seriously. Made entirely from 60-year-old Bobal vines, it shows dark color and impressive density, with dark berry fruit and interesting accents of roasted meat, smoke and spices. Ready to drink but still capable of further development.
Viña Honda (Jumilla) 2001 "Allier-Finesse" 2001 ($17, Grapes of Spain/Elite): A blend of 85 percent Monastrell (known as mourvedre in France) and 15 percent Tempranillo, this is mature enough to show excellent softness and integration of flavors but also young enough to feature fresh black cherry fruit. Full-bodied and deeply flavored, it is nevertheless soft and smooth in texture.
Casa Castillo "Valtosca" (Jumilla) Syrah 2002 ($22, Jorge Ordoñez/Henry Wine Group): Traditionalists may frown at a wine made from a French grape on Spanish soil, but their disapproval will likely wilt after a single sip of this. The dark, dense blackberry fruit is intense but drinkable, and so concentrated that it has already soaked up a serious dose of spicy oak, resulting in a bold but balanced profile.
Alceo (Jumilla) 2001 ($17, Grapes of Spain/Elite): A heady blend of 50 percent Monastrell, 25 percent Tempranillo and 25 percent syrah, this displays intense aromas and flavors of ultra-ripe plums, dried black cherries, roasted nuts, black licorice and wood smoke. Full-bodied and deeply flavored, this is ill-suited to cocktail-style sipping, yet grilled meats should tame it sufficiently for near-term enjoyment.
Castaño "Solanera" (Yecla) Viñas Viejas 2002 ($15, European Cellars/Henry): Dense, deliciously ripe fruit from old vines is the prime attraction here, and the winemaker has wisely let it stay in the forefront by eschewing fining [a clarification technique that can lessen flavor impact as it removes suspended particles from wine], filtration or excessive oak aging. Powerful but pure.
Rozaleme (Utiel-Requena) Bobal/Tempranillo 2003 ($16, De Maison/Bacchus): Complete and convincing, this features complex fruit flavors recalling dark berries and red cherries. Admirably balanced between ripe richness and bright freshness, it shows well-proportioned accents of oak and culminates in a long, symmetrical finish.
Casa de las Especias (Yecla) "Forte del Valle" 2004 ($17, De Maison/Bacchus): Impressive and tasty if still a bit raw and undeveloped, this powerhouse would benefit from a protracted timeout. However, if paired with robust meat dishes, its intense blackberry flavors will win many admirers.
Dominio del Arenal (Utiel-Requena) Crianza 1998 ($10, Country Vintner/Country Vintner): I've tasted this wine several times over the past couple of years, and whereas it sometimes seemed to be overly oaky, it has now matured into a well-balanced beauty offering outstanding value. A blend of 50 percent Tempranillo and 50 percent syrah, it shows alluring scents of ripe berries, wood smoke, vanilla and roasted meat.
Casa Castillo (Jumilla) Monastrell 2002 ($12, Jorge Ordoñez/Henry): With substance, elegance and symmetry, this is an exemplary rendition of Monastrell and an achievement at this price level. Given a little time to aerate and unwind after opening, it shows medium-bodied fruit that is expressive and generous without seeming chunky or obvious. Strong but soft, this is a steal.
Alceño (Jumilla) Tinto 2003 ($12, Grapes of Spain/Elite): Fruity and fun but hardly frivolous, this shows dark, concentrated blackberry fruit that is delightfully expressive, thanks to a light touch of oak. The fresh fruit can take a light chilling for use with grilled meats throughout the summer.
Coronilla (Utiel-Requena) Crianza 2002 ($13, Tasman Imports/Wine Partners): Another winner crafted from the Bobal grape, this features vivid flavors of dark berries and cherries, and reserved accents of smoke and spices.
Wrongo Dongo (Jumilla) 2003 ($9, Jorge Ordoñez/Henry): Generous to a fault, this is a bit chunky for a Spanish wine, yet it remains far less obvious than most California zinfandels. Ripe and juicy, it will work well with almost any sort of barbecued meat.
ALSO RECOMMENDED: Finca Luzon (Jumilla) 2003 ($10, Jorge Ordoñez/Henry); Castillo del Baron (Yecla) Monastrell 2003 ($9, Europvin/Bacchus); Travitana (Alicante) Old Vines Monastrell 2003 ($11, Tasman Imports/Wine Partners); Los Monteros (Valencia) 2004 ($10, Tasman Imports/Wine Partners); Carchelo (Jumilla) Monastrell 2004 ($10, Classical Wines/Henry); Agarena (Utiel-Requena) 2003 ($7, Tasman Imports/Wine Partners).
Origin: Washington Post